Cuando una persona sufre de asma parece que tuviera dificultades para respirar; sin embargo, en realidad lo que ocurre es que en las vías respiratorias se producen espasmos o contracciones musculares involuntarias que dificultan más la expiración que la inspiración. En muchas ocasiones esto es una consecuencia de reacciones alérgicas del cuerpo frente a situaciones ambientales. Para ayudar a prevenir dicha condición o aliviar al paciente de una crisis pueden emplearse variados productos de origen natural.

La miel es conocida por su eficacia en casos de ataques de asma. El paciente debe sostener una jarra de miel e inhalar el aire que sale de ella. Dicho aroma es un excelente relajante del sistema respiratorio.

Una de las frutas más usadas para tratar esta enfermedad es el higo. Su uso elimina la flema que el asma alérgica puede generar. Se lavan bien dos o tres higos con agua caliente y se toman durante la noche. Otra fruta reconocida como preventivo es el limón. Diluir su jugo en agua y beberlo durante las comidas reporta muy buenos resultados.

Las grosellas también han probado ser muy beneficiosas contra el asma. Si se mezclan 5 gramos de esta fruta con una cucharada de miel se consigue un tónico curativo muy eficaz para remediar dicha enfermedad. Es importante ingerirlo todas las mañanas.

Se puede mezclar una cucharadita de jugo de jengibre con un cocimiento de fenogreco y un poco de miel. El brebaje actúa como expectorante. Debe beberse por las mañanas y las tardes.

Otro producto natural excelente en casos de asma es el ajo. He aquí dos posibles remedios:

• Se hierven 6 dientes de ajo en 30 ml de leche. La preparación debe ser tomado una vez al día por el paciente.

• Preparar un té de jengibre y añadirle dos dientes de ajo cuando esté bien caliente. El paciente debe beberlo en la mañana y en la tarde.

Y por último tenemos las semillas de cártamo, muy útiles para aliviar el asma bronquial. Se mezclan dos cucharaditas de cártamo molido con una cucharada de miel y se toma dos veces al día. También puede ayudar una infusión de cinco gramos de sus flores, a la que se añade una cucharada de miel. Ambos preparados son buenos expectorantes y reducen los espasmos tan desagradables que causa dicho problema.

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Este contenido es solamente informativo, no debe considerarse como consejos ni opiniones medicas, consulte siempre con su medico.
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